Archivo de la etiqueta: COMIC

Cómic Xaudaró

A la izquierda aparece una tira cómica de Xaudaró del siglo XIX compuesta por tres viñetas y de una simplicidad evidente. Estos mini-cómics se utilizaban como método para entretener a la población sumida en permanente depresión.

Se utilizan unos valores cromáticos tradicionales como se puede observar en el empleo del blanco y el negro, los cuales presentan un marcado contraste entre ambos.


A la derecha observamos un ‘aleluya’ (Epinal, siglo XIX) muy habitual en Cataluña y considerados como los padres o antecesores del cómic. Habitualmente estaba compuesto por 48 viñetas acompañadas de un texto en verso. En este caso se trata de un aleluya sobre el quijote editado en Francia y que relata las aventuras del joven caballero de Cervantes.

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Comic Topfer 2

CÓMIC DE RODOLPHE TÓPFER:

Se trata de unas viñetas realizadas por el suizo Rodolphe Töpfer, que es considerado el primer ilustrador de cómics de la historia con su relato de Mr. Jabot hecho en 1833.

Podemos ver que se trata de una sucesión de viñetas que no se parecen en nada a lo que hoy en día conocemos como ‘comic’. Se trata de un genero con características marcadamente diferentes a las actuales y que carecen de complejidad en los dibujos y contenidos de las viñetas. Töpfer fue pionero en este género junto a otros ilustradores de la época como Richard Outcault o el español Landaluze. Esta ilustración se acerca más al estilo de los ‘aleluyas’ catalanes y su simplicidad es uno de sus rasgos mas característicos.

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The Yellow Kid 2

yellow-kid.jpg

“The Yellow Kid”, Richard Outcault

The Yellow Kid se puede considerar como el origen del cómic americano.

Es a finales de 1853 cuando aparece el primer suplemento cómico a color que pertenece a un diario del famoso Joseph Pulitzer.

Este suplemento fue dibujado por Richard Outcault.

Con The Yellow Kid se da origen al nacimiento del comic moderno y sus características actuales como son: la continuidad, los globos de las viñetas y las imágenes en secuencia (aunque en principio los mensajes de los diálogos aparecen, en su origen, dentro de la vestimenta del protagonista).

The Yellow Kid estuvo vigente casi en el periodo que duro la guerra entre España y Estados Unidos por el intento de la independencia de Cuba. Este cómic duró suficiente tiempo como para darle nombre propio a un tipo de periodismo que en la actualidad conocemos como “prensa amarilla” y sirvió para configurar de forma definitiva el lenguaje de los cómics como conocemos.

Con el paso del tiempo este nuevo medio de expresión se expandió por el mundo y llegaría a todos los periódicos llegando incluso a Japón (donde en este país se dará otro estilo diferente como es el manga. Osamu Tezuka es uno de los autores más conocidos del manga japonés).

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Comic Topffer

Mr. Crytpogame

El 31 de enero de 1799 nace en Ginebra Rodolphe Töpffer, un hijo de un pintor de una cierta reputación que, ante su habilidad para las artes figurativas, intenta seguir los pasos de una dinastía familiar que se había originado en Alemania y que se había trasladado a Suiza en las décadas precedentes.
los dieciséis años el muchacho se traslada a Inglaterra y a París, donde conocerá a varios pintores que cultivan el estilo romántico que en esos momentos está en plena explosión, porque desea formarse en el campo de las Bellas Artes, pero un problema de visión le hará desistir de su vocación artística y debe retornar a su ciudad natal donde pasará el resto de su vida dedicado a la enseñanza.
En sus ratos libres, dará rienda suelta a su creatividad y compondrá relatos cortos, sin embargo, a pesar de su problema oftalmológico, volverá siempre a dibujar e incluso a intercalar en sus escritos pequeños bocetos cuya impronta reflejan algo que va a surgir y que se acabará convirtiendo en una nueva forma de lenguaje. Referente a esta dualidad de ambos medios de expresión insertos en los documentos que nos han llegado, es curioso constatar como el autor dice en 1845 que “se pueden escribir narraciones con capítulos, líneas, palabras: es la literatura propiamente dicha. Se pueden escribir narraciones con sucesiones de escenas representadas gráficamente: es la literatura de estampas. Se puede también no hacer ni lo uno ni lo otro. A veces es lo mejor”.

Vieux-Bois. Se trata de una narración humorística cuya evolución se ha secuenciado mediante dibujos encerrados en recuadros separados entre sí por un marco que delimita la grafía y el espacio temporal, cuya progresión se realiza de izquierda a derecha, según el esquema convencional de lectura occidental, y que está plasmado en páginas de formato horizontal.
Dos años más tarde, realiza una segunda historia que denomina Voyages et aventures du Docteur Festus, cuya fonografía constituye en sí misma un pareado, algo muy usual en la historia de los primeros cómics satíricos. Esta obra verá la luz cuando se publica en un volumen, con lo que se completa todo el ciclo necesario para que se constituya un cómic moderno: creación gráfica y literaria y edición de carácter industrial con recuperación de lo invertido, más el beneficio, para que se dé origen a una nueva transacción. Han nacido los cómics… Todo lo demás, es evolución del lenguaje, pero no de la esencia para la que han sido creados.

Les amour de monsieur Vieux-Bois, es la primera historieta conocida.
Meses después, en 1830, concibe una nueva historia titulada Histoire de monsieur Cryptogramme y, un año más tarde hace Monsieur Pencil e Histoire de monsieur Jabot, que tampoco se editan, sin embargo, esta última aparecerá en 1833 y su viejo Les amour de monsieur Vieux-Bois, ve la luz en 1837, diez años más tarde desde que lo crease, con el título de Les aventures de Obadiah Oldbruck.
Ante el éxito de ésta, en 1840 publica finalmente su Monsieur Pencil y cinco años después Histoire d´Albert e Histoire de monsieur Cryptogramme, por lo que se editará de nuevo en 1846 Le docteur Festus, cuando ya le queda poca vida.
Sus obras se conocieron en Francia y en el ámbito francófono, en Alemania y en los Estados Unidos, obteniendo un buen éxito de público, lo que comportó que su forma expresiva fuese imitada y hasta plagiada en la integridad de algunas de sus obras. Tras esto, únicamente restaba que su producción tuviese una continuidad original y diversificada.

En resumen:

Rodolphe Töpffer fue un pedagogo, pintor y caricaturista suizo, considerado por bastantes teóricos el padre del cómic moderno.
Una obra que hoy en día nos parece corriente, en el siglo XIX “Histoire de M. Cryptogame” era algo novedoso y original. El cómic originalmente era en blanco y negro, de trazo recargado, ya que el autor apenas deja espacios en blanco y utiliza mucho las rayas para el relleno de los objetos que aparecen. La temática era variada, pero siempre era en un tono irónico y sarcástico.
Las historias satíricas que representa Töpffer en sus cómics no fueron creadas originalmente con la intención de ser editadas, sino que fueron realizadas por el artista en su tiempo libre para entretener a sus amigos y hemos de dar gracias al escritor alemán Goehte por convencer a Töpffer para publicarlas.
Töpffer era consciente de que había creado un nuevo medio de comunicación desde que elaborase sus primeros esbozos de la obra Mr. Vieux Bois en 1827, y lo hizo público en el artículo “Notice de l’histoire de M. Jabot”. Concretamente, defendió allí la idea de que sus obras constituían un nuevo modelo de relato, integrado por imagen y texto, que formaban un conjunto con el que se obtenía un significado nuevo y distinto al emitido por separado.
En España no se ha hallado rastro de su difusión ni de su conocimiento por los escritores, editores, grabadores o dibujantes coetáneos.

Mr. Cryptogame

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Cómic “The Yellow Kid”

CÓMIC “THE YELLOW KID”

The Yellow Kid

Hacia finales del siglo XIX en Europa como en Estados Unidos, los periódicos recurrían a diferentes incentivos con el fin de atraer el mayor número de lectores y, por consiguiente, controlar el mercado. La modernización de los sistemas de impresión de Estados Unidos va a permitir que a partir de 1893 en los suplementos dominicales apareciera una página en color. En esta página del “New York World” apareció en 1895 una viñeta del dibujante Richard F. Outcault que va a sentar las bases de la historieta actual.
El personaje que crea es The Yellow Kid, un chino vestido con un largo camisón amarillo, de los barrios populares de Nueva York. En él se daban, por primera vez, las tres condiciones que -según R. Gubern- permiten identificar al cómic tal como lo concebimos hoy día. En primer lugar, secuencia de imágenes consecutivas para articular un relato. En segundo lugar, la permanencia de, al menos, un personaje estable a lo largo de una serie y por último, la integración del texto en la imagen.
Mickey Dugan, más conocido como El Chico Amarillo, fue el principal personaje de la serie Hogan’s Alley (1895-1898), considerada la primera tira impresa a color en un periódico masivo de los Estados Unidos.  La serie también fue famosa por el empleo de “bocadillos” conteniendo el diálogo de los personajes, aunque el chico normalmente se comunicaba a través de frases que aparecían impresas en sus camisetas.
La tira, elaborada por Richard F. Outcault, iba apareciendo en ocasiones en la revista Truth (1894-1895), como una macro-viñeta en blanco y negro. Sin embargo, cuando la serie debutó en 1895 en el New York World de Joseph Pulitzer ganó una inmensa popularidad en la ciudad, y a partir de mayo de ese mismo comenzó a editarse en color.
Richard F. Outcault (1863 – 1928), estableció un escenario de personajes pintorescos y desharrapados donde aparecía un muchacho asiático, totalmente calvo, con grandes orejas, ataviado de un camisón azul (a partir de 1896 comenzó a ser amarillo), en el cual iba escrito una frase impertinente que variaba de una ocasión a otra.
La historia del Niño Amarillo describía la pobreza de las calles en medio de una muchedumbre anónima y cosmopolita, desagradando a la buena sociedad neoyorquina. Su trayectoria en la prensa se enmarca en el espacio temporal ocupado por la guerra hispano-norteamericana zanjada a causa del intento de secesión de Cuba de la corona española. Se establece que el color del largo faldón (amarillo), con que se vestía el chino, relacionado con uno de los dos que conforman la bandera española, marcó su final debido al rechazo hacia algo que se identificaba con lo hispano. El personaje creado por Outcault vio su final en el año en que España  perdió la guerra. (1898).
Al autor se le considera el inventor del cómic moderno. A su vez, será el descubridor de uno de los convencionalismos más importantes del lenguaje de los cómics: por un lado dará origen a la primera metáfora visualizada al colocar unas estrellas sobre la cabeza de un personaje que acaba de darse un golpe y por otro, añadirá líneas móviles que indican el movimiento de un niño que está saltando, con lo que su acción será aún más evidente que si careciese de ellas.
The Yellow Kid, fue el primer personaje de los cómics norteamericanos que se hizo extraordinariamente popular en el país.
La revista mensual británica Punch (1841), fue el motor de la expansión mundial del cómic, al dirigirse a un nuevo sector aupado también por la revolución social e industrial: la infancia. El modelo de Punch fue imitado en todo el mundo, dando lugar en Alemania a Fliegende Blatter (1848); en Japón, a The Japan Punch (1862-87), en España, a La Flaca (1869-76) y, en Estados Unidos, a Puck (1877), Judge (1881) y Life (1883), verdaderos campos de prueba en los que comenzaron, entre otros, Richard Felton Outcault y Frederick Burr Opper.
Surgen también series con personajes fijos, como el británico Alley Sloper, creada por W. G. Baster en 1884 para la revista Alley Sloper’s Half Holiday; Famille Fenouillard, creada por Georges Colomb para Le Petit Français illustré en 1889, y Little Bears and Tigers, del estadounidense James Swinnerton en 1892.

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